AGRUPACIÓN DE CROTOS LIBRES

Historia de Catalina Caballero

 

 

CATALINA CABALLERO

 

 

CROTA DE LA PRIMERA HORA

           Nació en el Valle de la Serena, provincia de Badajoz,  España, pueblo de grandes e inquietos viajeros andarines,  que tiene como uno de sus referentes a Hernán Cortés,  nacido en una finca del pueblo y bautizado en su mismo barrio.     Familia de Republicanos con cinco hermanos, vivió en un pueblo tranquilo hasta que llegaron los nacionalistas (fascistas) que mataron, torturaron y vejaron indiscriminadamente. Su padre murió fusilado junto con otros 16 vecinos el 11 de agosto 1939 y su madre de igual manera,  con otras 18 personas,  el 18 de septiembre del mismo año. Aun hoy ella y contemporáneos recuerdan al maestro del pueblo Don Viciano Vicente,  cuando se lo llevaba esposado, a pesar de lo cual mostraba su frente alta y semblante adusto desprovisto de gestos de temor antes de ser fusilado. Ella misma, con sólo 10 años, fue llevada en caballería hasta Quintana, donde estaba el ferrocarril para trasladarles a Llerena, pueblo a cargo de un tristemente célebre oficial de la Guardia Civil, de apellido Gómez Canto, cobarde que no se atrevió a fusilarles, ante el pueblo que lo había sido seguidos en silencio. Por  ello junto a cuatro hermanos y una cuñada fueron devueltos a su  pueblo. Posteriormente en mayo de 1940  al terminar la guerra civil, el Franquismo le tortura a un hermano y fusila a otro de solamente 17 años.   Muerto Franco, asume Adolfo Suárez y en 1979 quiso reivindicar o desagraviar a las víctimas de la guerra intestina y permitió levantar los restos óseos sepultados improvisadamente en trincheras o fosas comunes, de aquellos republicanos.           El 18 de marzo de 1979, arribaron al valle auto convocados, los deudos radicados en diferentes partes del mundo, para rendir el demorado homenaje a las inocentes víctimas del irracional despotismo. Familiares de España, ella desde Argentina, su hermano que obligado por las circunstancias,  oportunamente desde Portugal debió refugiarse en México, estaban allí dispuestos,  incluso con palas excavadoras, para cumplir con la dolorosa tarea de rescatar restos, ya que estaban enterados en que lugares encontrarlos. Ocurrió que en un  mismo día fusilaron a un  hermano y su  primo y los enterraron en una finca de un familiar, lugar que quedo silenciosamente sin sembrar, hasta ahora. En aquellos tiempos Catalina y una prima de 10 años, vieron y registraron secretamente el lugar.                      Además tenían referencias de la zona del ocultamiento de los restos del grupo de fusilados con su madre en el Paraje de la Zamarrilla y la de su padre en un pueblo ubicado entre Quintana y La Higuera. Palas y  escavadoras a medida que movían  la tierra  rescataban deteriorados huesos que  ubicaron todos juntos.         Se identifico a su madre por la peineta. Los restos del maestro fueron reconocidos por la estilográfica de oro, paradójicamente su hijo era el cura y  no sabía el destino de los restos de su padre. Todo lo encontrado hoy descansa en un panteón del lugar.     Volvió tres veces a España y por consiguiente a Extremadura, recuerda permanentemente la agreste topografía de su región preñada de rocas y montañas,  encinas plagadas de bellotas y laboriosas fincas agrícolas ganaderas.      Naturalmente en cada vuelta recorre incansablemente los lugares de sus primeras caminatas de niña, con esas corridas hasta “el cerro” del pueblo y  aquellos protagonismos de sus propios senderos.   Un día escuchó a Eduardo Zanoli por radio LU6 que dijo:”Saldrán los Crotos a caminar por las vías hasta Miramar”.   El siguiente domingo a las 6 de la mañana se unió a la convocatoria.   Sin medias, a los 30  kilómetros de caminar por las vías,  se le ampollaron los pies, había hidalgamente llegado hasta   Otamendi,  ex estación Dionisia. De allí en adelante nunca claudicó en sus intentos.   Catalina participó en infinidad de caminatas que parecían imposibles, incluso para muchos jóvenes. Es de destacar la Nocturna del Lobizón 55 km., a Mar Chiquita invernal 45 km. por la costa,  vadeando dos arroyos de agua helada, a Batán por camino de tierra 15 km. de barro y vuelta otro tanto por ruta. Cerros, vuelta la laguna, caminatas con niebla, sol  ardiente o lluvia. Participó de la Cumbre Internacional de Crotos, todos los eventos paralelos de campo y Universidad Crota.

  Allá en España le esperan un hijo y dos nietas. Aquí en Argentina, una hija, un hijo y dos nietos. Hoy camina como el mejor de los Crotos, tiene una pequeña ayudita de sus gimnasias y yogas diarias y  tiene la seguridad que de nacer de nuevo sería una igual Catalina naturalmente Republicana, ágil y solidaria caminante con poca carga y sólidos ideales.  --------------------------------------------------------------------

 

El "Retrato de Hoy" del 12/09/04 - Mar del Plata

por Ana Maria Ordoñez

 

UNA CROTA EJEMPLAR

Tiene 76 años y es una de las integrantes de la Agrupación "Crotos Libres" que se juntan con la sana idea de caminar por distintos sectores de todo el país. Catalina es una de ellas y recientemente junto a sus compañeros realizaron la Maratón de los Crotos, que si bien estuvo lejos de estadísticas olímpicas u otras competiciones cronometrícas. fue un ejemplo de vida. Se trata simplemente de "caminar por caminar", sin barrera de edades, nacionalidad, religión o raza.

CATALINA CABALLERO Y LA MARATON OLIMPICA


En coincidencia con la clausura de los Juegos Olímpicos Atenas 2004, los Crotos Libres de Mar del Plata realizaron una caminata de 42.195 Km, la misma distancia que la carrera de fondo instituida en 1896, que recuerda el esfuerzo del soldado griego Filípides. El corrió el trayecto entre Maratón y Atenas, para anunciar la victoria sobre los persas.


El encuentro fue, en el Anden de la estación de cargas de Juan B. Justo y las vías, lugar que los identifica con aquellos que a principio del siglo XX viajaban en ferrocarril para levantar las cosechas. Un nutrido grupo de personas de distintas edades, tomó por las vías hacia el sur de la ciudad y en varios barrios, se fueron incorporando nuevos integrantes. La maratón de los Crotos está lejos de las estadísticas olímpicas y otras competiciones cronométricas Se trata simplemente del "caminar por caminar", sin barreras de edades, nacionalidad, religión o raza. La llegada al Barrios San Patricio marcó la mitad del trayecto. Antes de emprender el regreso, se compartió un pequeño almuerzo y se le hizo entrega a la caminante Catalina Caballero de un emblema numismático con la esfinge del discóbolo. Una moneda puesta en circulación unos días antes en Atenas con motivo de los Juegos Olímpicos y que fuera traída a Mar del Plata por Constantino, integrante del grupo desde sus comienzos.

Catalina, "joven de 78 años", es una de las fundadoras de la Agrupación que al finalizar la caminata en Avda. Constitución y la Costa, después de cumplir el recorrido de 42 Km. en un tiempo de 8,30 horas, dijo: "Puedo, tranquilamente seguir caminando, porque no estoy cansada"

.-¿Catalina, quiénes pueden participar de la propuesta de los Crotos?

-Quien lo desee. Hay dos cosas importantes que la Agrupación se niega a administrar: el dinero y el tiempo de los demás. En consecuencia nuestras actividades son totalmente gratuitas y sirven para ejercitar la administración del propio tiempo.

-¿Qué otra actividad realizan?-

Aprovechamos nuestras caminatas para plantar árboles, por ejemplo. Nuestro principio es vivir en armonía con la naturaleza.-

¿Porqué siempre ponen énfasis en el tema de la libertad?

-Porque es la ley suprema del hombre. Decimos "libros para ser libres", lema del que nos hemos apropiado. De allí surge nuestra especial admiración por todas las Bibliotecas Populares y principalmente por las que llevan el nombre de los Crotos hoy fallecidos, como José Bepo Ghezzi de Tandil y Héctor Wollands de Mar del Plata. Además hemos creado nuestra propia Biblioteca, donde no faltan libros de autores preferidos.


- ¿Usted se considera un ejemplo de vida?


-Desde pequeña tuve la esperanza de descifrar la incógnita del camino a recorrer, que al final es lo importante. Y no quiero ser un ejemplo, simplemente deseo que mi experiencia sirva para que otros se propongan metas y sepan que todo se puede lograr.

 

- ¿Disfruta mucho de las caminatas?

-Es que las caminatas dan la necesaria higiene mental, para convivir con una sociedad consumistas donde solo tiene valor lo que se puede convertir en dinero. Nosotros tenemos otra escala de valores y la felicidad la encontramos en las simples cosas.


La caminata llega a su fin, el atardecer frente al mar, hace intuir que el espíritu y el cuerpo, la poesía y la belleza, los Crotos la descubren en cada encuentro, en la naturaleza, en los caminos o en calle, porque el escenario para ellos, indiscutiblemente, es la vida.

Ana Maria Ordóñez

Entrevista y Redacción

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Para Catalina no pasa el tiempo. El 27 de Agosto de 2006 compartió su almuerzo y caminó

25 kilómetros, desde Comandante Nicanor Otamendi hasta Valle Hermoso, por caminos de tierra.


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