AGRUPACIÓN DE CROTOS LIBRES

 

Historia de Héctor Woollands

 

 

Héctor Woollands

  “Recuerdos de un militante anarquista”, libro 286 páginas, es un  sintético relato de la intensa vida del idealista que unió, en prolija  catarata, lirismo,  vertientes sindicales, políticas, sociales y culturales sin ningún tipo de claudicaciones. En el comienzo un párrafo dice: ”Saludo al compañero Croto,  trashumante, jinete consumado de los cargueros que recorrían la república llevando folletos anarquistas en el mono y sueños de redención en el alma.”

  Hijo de Luis Woollands, seudónimo  Juan Crusao autor de la célebre “Carta Gaucha “,  obra de reacción valiente ante la injusticia, nació en Mar del Plata por 1918, a los 10 años fue peón de chacra. A temprana edad conoció militancias, trotamundos y destinos inquietos, a veces promovidos u obligados por actitudes policíacas. Su padre,  no lo inscribió en el registro civil, creyó que se estaba en los albores de una nueva vida en libertad y justicia.  En uno de los irracionales allanamientos a su casa, del pueblo de 25 de Mayo,  con 13 años y su hermano 15 fueron esposados y llevados presos hasta otra ciudad. Así comenzó a conocer el lado  tenebroso del poder político. Dos años mas tarde,  radicado con su familia en Tandil, trabajó en mudanzas, venta ambulante y en una panadería. Luego siguieron aventuradas juntadas de maíz por norte de las provincia de Buenos Aires y Santa Fe, partidas y regresos en trenes de carga acompañado ocasionalmente por los célebres “Bepo” Ghezzi y Mario Penone, hoy desaparecidos,  pero afortunadamente rescatados en la laureada película  “Que vivan los Crotos” de Ana Poliak.  Allí en una de sus acotaciones dice: “Los Crotos no se sometían a la bajeza y humillación de ir a solicitar una limosna de puerta en puerta”.                                                                                              

  Una de sus memorables travesías en trenes, la realizó a bordo de vagones mixtos de Hunter a Buenos Aires, luego en el techo de un carguero, templándose en el nocturno frío de agosto,  envuelto solamente en un poncho y con un simple ”mono” como equipaje:  Temperley,  Dolores,  Maipú, Ayacucho y  Tandil. Su  natural lirismo, oculto en un manto de modestia lo volcó a la simpleza de la realidad. Le escuchamos entre otras obras su “Canto a la alpargata” : Alpargata, modesta, humilde, humildísima alpargata/ voy a cantarte aunque no soy poeta ni se hacer versos/ Si habrás andado,  alpargata, ceñida a las patas malolientes de los criollos que se bajaban del caballo,  solamente para dormir/ Si habrás andado abrazada a los pies de Crotos caminadores, de aquellos, que llevaban folletos Anarquistas en el “mono” y sueños de redención en el alma.

         Volvió a Mar del Plata en noviembre de 1939, para quedarse definitivamente. Inmediatamente se vincula a la Casa del Pueblo y  Biblioteca Juventud Moderna. Despliega profusa actividad sindicalista  y de actor en un conjunto filo dramático. Esta inquietud la mantiene persistentemente y no resulta extraño que en 1971, coincidiendo con los esfuerzos de construcción del teatro Diagonal, garantizó en anonimato, con su peculio particular la deuda contraída,   acompañado por otros militantes entre los que se contaba Rubén García. Posteriormente,  con la dirección de Domingo Agüero representó un destacado  papel en la obra de Thorton Wilder  “Nuestro Pueblo”, que se ofreció en dicha sala, hoy paradójicamente ocupada por un grupo  religioso.                

  El protagonismo obrero,  le encontró en la esfera de la labor constante, sin que por ello descuidara su hogar y lo referente a la tarea de fomento barrial.  Aportó un caudal interminable de docencia y conceptos cooperativos,  principios que quedaron en su zona, como realidad de invalorables obras públicas. Su espíritu de lucha lo situó en el seno de la Federación de Cooperadoras y Proveedurías Escolares, Acueducto Sur, Sala de primeros auxilios, Biblioteca Juventud Moderna, F.L.A y Casa del Pueblo adherida a la F.O.R.A.
Al realizarse 1996 la Primer Cumbre de Crotos, bajo el lema Libertad Derecho supremo del hombre, "Don Héctor" disertó sobre el tema "Libres y Crotos" como colofón de su charla afirmó "El Croto, de hondo sentido solidario es libre por vocación, ha aprendido la profesión de hombre plenamente, ayudado por las circunstancias y auxiliado por las necesidades. La madre naturaleza le ha indicado la manera de vivir y los secretos de la vida, para que pueda sobrevivir y no carecer de las cosas más elementales". En julio de 1997 en un reportaje dijo: " Si me tocara repetir la vida haría lo mismo", ... 48 horas mas tarde al inicio de un acto cultural, asistimos impotentes a la realidad de la detención de su inmenso corazón libertario.-

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Biblioteca Popular Héctor Woollands

El 29 de Setiembre de 2002 los Crotos estuvieron en la calle Calabria 8490 de Mar del Plata, y entregaron libros a la flamante Biblioteca Popular Héctor Woollands.

En la oportunidad Ana María Ordóñez destacó la personalidad de Héctor Woollands. Recordó la participación que tuvo en la película "Que vivan los Crotos" de Ana Poliak, donde testimonió parte de su vida junto al otro mítico personaje de Tandil José (Bepo) Ghezzi. Expresó que en julio de 1997 en un reportaje publicado Don Héctor dijo "Si me tocara repetir la vida, haría lo mismo, volvería a trabajar desde las Sociedades de Fomento y tendría como premisa, a la hora de abrir las puertas de una Institución o un local barrial, la creación paralela de una Biblioteca. El no concebía que el acceso al conocimiento fuese propiedad de unos pocos y luchó desde su lugar por un mundo de libres e iguales, donde todos tuviesen los mismos derechos y los mismos deberes. Manifestó también que hasta su último suspiro lo dio entre libros, como reafirmando el pensamiento de José Marti, "Libros para ser libres", por ello consideró que el más justo homenaje que se le pudo brindar, fue la creación de una Biblioteca Popular en un barrio sencillo como fue la vida de Héctor Woollands.

Estuvo presente en el acto Javier Woollands, hijo de "Don Héctor" y continuador de la obra fomentista de su padre. Emocionado por el gesto de los vecinos, consideró que es el mejor homenaje que pudo brindarse a su padre. "Vienen bien estos libros para alimentar un espacio de cultura, sobretodo teniendo en cuenta que aquí vienen hijos de padres desocupados" "Mi viejo siempre decía que una Biblioteca es la posibilidad de irradiar cultura popular, que hace a los seres humanos máslibres".

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25 Julio 2007

RECORDARON AL CIUDADANO HECTOR WOOLLANDS

 

El panel, integrado por Ana María Ordoñez, Rubén Garcia, Orlando Ruiz, Juan Carlos Delfino y Roberto Secoratto

El 19 de julio, a diez años de su desaparición física, se recordó a Don Héctor Woollands. Integro como pocos y de profundo amor por la comunidad, supo interpretar las necesidades del pueblo, desde su propio barrio.
Ante nutrida concurrencia en la sociedad de fomento "El Martillo" entre los que se encontraban fomentistas, políticos, periodistas integrantes de Bibliotecas Populares, agrupaciones ecológicas, vecinos, artistas, familiares y amigos, inició el acto Ana Maria Ordóñez, quien recordó los primeros encuentros con "Don Héctor" en la Biblioteca Juventud Moderna. Resaltó la proficua labor desempeñada por el homenajeado en ese lugar, donde compartió la historia del lugar y de la ciudad, además, del análisis de publicaciones libertarias, particularmente el clásico del anarquismo argentino "La Carta Gaucha" de Juan Crusao, - seudónimo de su padre Luis.

Concluyó diciendo que Don Héctor no concebía que el acceso al conocimiento fuese propiedad de unos pocos. Luchó por un mundo de libres e iguales, donde todos tuviesen iguales derechos y deberes,

En nombre de la Agrupación de Crotos Libres, Pedro Ribeiro, lo recordó como amigo del legendario Bepo Ghezzi y Mario Penone, en el transitar de caminos y como participante activo en la Cumbre Internacional de Crotos en 1996. Además mencionó la intervención que le cupo en la laureada película de Ana Poliak "Que vivan los Crotos" y se refirió a los manuscritos de Woollands, actualmente recopilados en el Libro "Recuerdos de un Militante Anarquista", editado por el Grupo Editor "El Martillo", donde quedó plasmada su activa participación social.

A su turno, Rubén García lo evocó como amigo y compañero de la militancia desde la Biblioteca Juventud Moderna, y el rol gremial laboral desde La Casa del Pueblo, luchando por fortalecer el rol y protagonismo de esas instituciones, asimismo como el trabajo realizado para dejar inaugurado el Teatro que finalmente denominaron "Diagonal" y la tarea cultural realizada desde ese espacio.

El fomentista, Juan Carlos Delfino, del barrio Florencio Sánchez, al que pertenecía Woollands, recordó hechos específicos donde lo tuvo a él como particular colaborador, la creación de la Cooperadora de la Escuela 45, la Sociedad de Fomento Florencio Sánchez, la edición el libro con la historia del barrio, que permanentemente es motivo de consulta y enumeró tareas realizadas más los proyectos que sin duda se concretarán.

También hicieron uso de la palabra el Sr. Orlando Ruiz y Roberto Secoratto integrantes de la Sociedad de Fomento el Martillo quienes resaltando la trayectoria positiva en el desarrollo barrial y los valores de quien dedicó toda su vida a la búsqueda del bien común.

Posteriormente, los presentes fueron recordando anécdotas y momentos junto a quien, con su conducta, servirá como ejemplo de vida con compromiso, tesón y honestidad.

Para culminar se mencionaron las palabras de Héctor Woollands: "Si me tocara repetir la vida, haría lo mismo, volvería a trabajar desde las Sociedades de Fomento y tendría como premisa, a la hora de abrir las puertas de una Institución o un local barrial, la creación paralela de una Biblioteca" Así lo recordará la comunidad.