AGRUPACIÓN DE CROTOS LIBRES

Historia de Mario Alonso

 

 

Actualización permanentemente

Historia de Mario Alonso

  Mario Alonso,  en realidad, por lo que dice el documento de identidad es Manuel Mario Alonso Gayoso y sus primogénitos Doña María y  don Manuel lo hicieron nacer en la ciudad de Tres Arroyos, un 15 de noviembre de 1941.

  Desde temprana edad,  supo de los ramales ferroviales, por ser sus tíos y abuelos obreros golondrinas en las cosechas de la Provincia de Buenos Aires.

  Conoció Crotos y quiso saber igual que ellos,   qué había mas allá del horizonte.  Los altibajos de las no casuales condiciones económicas del país, no fueron suficientes para detener sus inquietudes de desplazamiento. Fue así,   que insertado en el deporte como ciclista recorrió los pueblos cercanos de la zona,  en busca de  laureles y vivencias.  Convocado por el ejercito argentino, en la ciudad de Tandil se lo eximió afortunadamente, de la obligación militar por ser sostén de un familiar cercano. Pudo así delinear nuevos rumbos que lo trasladaron a Mar del Plata donde afloraron sus inclinaciones artísticas que lo llevaron hacia la escuela de Artes Plásticas Martín Malharro donde incursionó en las disciplinas de pintura, escultura, grabado y cerámica. No resultó extraño que al poco tiempo se destacara en el ambiente artístico y artesanal, figurando su nombre en numerosas exposiciones individuales y colectivas, mereciendo elogiosos comentarios las exposiciones de cerámica de tipo indígena en ciudades del sur argentino. Sus condiciones naturales lo insertaron en la sociedad en innumerables funciones laborales desde la pintura y decoración hasta la distribución y venta de bibliografía jurídica. En su intensa actividad como ceramista, acumuló numerosos premios y distinciones en diferentes lugares del país. En su recorrido por las provincias argentinas, tuvo la inquietud de investigar los materiales nobles para la manufactura de diferentes piezas de cerámica. Sorprendido a cada momento por la riqueza de elementos en nuestro sur, se fijó un amplio sector de desplazamiento por las provincias de Río Negro, Neuquen y Chubut, primeramente en forma itinerante y últimamente con destino fijo en Las Golondrinas(Chubut) y El Bolsón (Río Negro).  Su inquietud le llevó a decir “Si tus zapatos repiquetean, saltan, se mueven... deja todo y súbete ellos”

  Fue uno de los convocantes a la Cumbre de Crotos en el año 1996. Participa de la feria artesanal de El Bolsón y en el Club del Trueque, siendo un entusiasta propulsor del trueque directo.  Elabora piezas de maderas torneadas y talladas, practica danzas de tango y folclore,  e investiga piedras preciosas, arcillas y maderas.  Conductor del  programa radial “Dos por cuatro tango” en F.M. Alas (El Bolsón). En la actualidad sumó, lo musical a sus múltiples actividades, incorporándose a la pléyade de bandoneonístas. Fabricó su  casa ecológica,  donde reside actualmente, con particulares aristas: es circular, teniendo como eje céntrico un pino seco de 0,80 de diámetro por 3,80 de alto, con paredes conformadas en bastidores ramas y cartón, bolsas de cebollas, cemento y arena, techo en tablado de madera recubierto en membrana asfáltica con aluminio.  Ha recorrido Argentina en todas sus direcciones siendo acogido en las mas variadas croteras del país.

*crotera: vivienda transitoria.

*********************

Periódico RIO NEGRO del 11 de Febrero de 2003

EL PERSONAJE: MARIO ALONSO: DE BUENA MADERA por Julio Alvarez

Ya es parte del paisaje pintoresco de la Feria Artesanal del Bolsón.
Su imagen barbada, remite inmediatamente al estereotipo del hippie de antaño, que ganaba el pan con el esfuerzo de sus manos, Pero los que conocen a Mario Alonso, artesano y filosofo, saben que con él no son validos los encasillamientos.
Mario acaricia un trozo de madera que por la magia de su arte se transformara en algún utensilio, atiende a los turistas, habla de técnicas de cerámica, recuerda su paso por la Agrupación de Crotos y reparte sonrisas. Su figura es querida y respetada. De vez en cuando Alonso recorre distintas zonas del país, con su cargamento a cuesta. Ese peregrinar lo llevó a contactarse con un peculiar movimiento social que intentaba vivir de la filosofía y el misticismo de los Crotos de antaño. Una corriente de pensamiento que tuvo mucho auge a principio del siglo XX. Transformado en uno de los históricos de la Feria del Bolsón, tiene el orgullo de vivir con lo que elaboran sus propias manos

 

 

 

 

 

 

 

volver a pagina inicial